Comparativa: Grado PS1000e y Sennheiser HD 800 S

Ruego leer mis criterios de evaluación. Esta es una opinión personal y en ningún modo pretende sustituir a una crítica profesional.

Si se desea ver las rseñas que que hice de cada uno puede acudir a los siguientes enlaces:

Índice:

  • Características generales
  • Construcción y confort
  • Ejemplos musicales
  • Gráficas FR
  • Conclusiones
  • Equipo usado

Características generales

Grado PS1000e

  • Tipo: Abierto dinámico
  • Impedancia: 32 Ohmios
  • Sensibilidad: 99,8 dB SPL/1 mW
  • Peso: 567 gramos
  • Almohadillas: Circumaurales (G Cushion)
  • Cable: Fijo (1,8 m terminado en jack de 6,3 mm)
  • Precio: consultar en Novomusica
  • Para más detalles técnicos consultar la página de Grado

Sennheiser HD 800 S

  • Tipo: Abierto dinámico
  • Tamaño del driver: 56 mm
  • Impedancia: 300 Ohmios
  • Peso: 330 gramos sin cable
  • Almohadillas: Circumaurales
  • Cable: Desmontable
  • Precio: consultar en Novomusica
  • Para más detalles técnicos consultar la página de Sennheiser

Construcción y confort

Bueno, aquí estamos ante dos auriculares muy diferentes.

Grado PS1000e y HD 800 S_1

En cuestión de embalaje está claro que los Sennheiser tienen una presentación mucho más acorde con su precio. Los Grado PS1000e vienen en una caja de cartón de lo más modesto, realmente algo “un poco” desproporcionado para su precio.

Así por un lado tenemos los Grado PS1000e, que mantienen el mismo diseño general que sus hermanos menores pero cuyas copas de metal pulido aportan un toque muy bonito. En diseño no podríamos tener dos auriculares más diferentes, los Grado con su toque retro pero con clase y los Sennheiser que a su lado parecen algo futurista.

Grado PS1000e y HD 800 S_3

En los PS1000e la diadema es de metal forrado de piel pero carece de acolchado para repartir mejor los 500 gramos que pesan. Sin ningún tipo de sistema que suavice esto me he encontrado que tenía dolores de cabeza importantes solo con tenerlos puestos media hora. Como solución sencilla unos simples calcetines enrollados hacen bien su trabajo (y la escucha mucho más tolerable).

Es cierto que las copas lucen genial lo que hace aun más raro que para el ajuste de altura usen el mismo sistema de barra metálica imbuida entre dos piezas plásticas que usan todos sus modelos inferiores como los Grado SR125e. No digo que sea malo, es que simplemente las varillas metálicas tienen el mismo grosor y no es lo mismo sostener unas copas de 250 gramos que otras de 100.

Afortunadamente los PS1000e vienen con unas almohadillas diferentes, las G-Cushion, que aunque no son tan cómodas como esperaba al menos son parcialmente circumaurales. Digo parcialmente porque en mi caso el lóbulo posterior sigue tocando el fondo de la copa produciendo una sensación incómoda al cabo de un rato.

El cable es fijo por lo que en lugar de traer un juego de cables con distintos conectores, los PS1000e traen un alargador y un adaptador de 6,3 a 3,5 mm bastante bonito.

Los Sennheiser HD 800 S por otro lado son muchísimo más generosos. Tratándose de unos auriculares que nuevos se venden a un precio inferior a los PS1000e, no solo ya tienen un diseño específico para esa gama sino que por lo menos vienen en una caja que sirve para guardarlos, dos pares de cables y una bolsita de transporte.

En cuanto a materiales es cierto que los HD 800 S son de plástico pero aunque no lucen tan bien como los Grado esto los hace muchísimo más ligeros con un mayor confort.

Pero no hay que entusiasmarse, los HD 800 S como ya conté en su reseña no están exentos de faltas. Empezando por un acolchado escasísimo en la diadema que de nuevo  se me acaban clavando al cabo de menos de una hora y terminando en unos conectores que en las copas van justísimos de espacio y sacarlos es un suplicio las primeras veces.

Eso sí, en cuanto a confort se refiere está claro que los HD 800 S vapulean con creces a los Grado. No solo son más ligeros sino que la diadema, pese a sus limitaciones, es más cómoda y las almohadillas, al contrario de los Grado que son de foam y algo ásperas al contacto con las mejillas, mucho más agradables.

Sonido

Unbroken Road (Jeremy Soule, BSO Skyrim: The Elder Scrolls V)

Lo primero que salta a la vista es la tremenda diferencia de escenario donde los HD 800 S nos presentan a una orquesta más alejada de nosotros que los PS1000e. La sensación que ello provoca es totalmente distinta: los HD 800 S parecen ponernos en una sala de conciertos en una décima fila y los PS1000e en primera.

También la forma del escenario es distinta, en los Grado pasa un poco por delante de nuestra cabeza, en los Sennheiser es algo más semicircular y alejado.

Los HD 800 S dan más separación entre instrumentos y el sonido es más fino, como si estuviéramos más lejos, los PS1000e tienen todo más cohesionado con un sonido de mayor grosor.

En 1:35 el redoble de timbales se escucha más intenso en los PS1000e pero en los HD 800 S es más detallado y mejor articulado.

En 1:45 se pueden seguir bien todos los instrumentos con ambos auriculares, únicamente que los Sennheiser facilitan un poco más las cosas porque separan mejor.

Está clara la tendencia al brillo de los Grado frente a los Sennheiser. Los violines suenan mucho más brillantes y “presentes” en los PS1000e mientras que en los HD800S están más comedidos. Los chelos y contrabajos se sienten también más destacados en los PS1000e.

Los coros en 3:15 están bien presentados en ambos con la principal diferencia que en los HD 800 S la vocalización suena un poco más nítida.

En cuanto a “naturalidad” todo me suena más “natural” en los Sennheiser. No obstante en los Grado la presentación es más “fantástica” cogiendo perfectamente el carácter de la pieza y metiéndome en ella como si estuviera en el videojuego. Los PS1000e son más evocadores, los HD 800 S más analíticos.

Geralt of Rivia (Marcin Przybylowicz, BSO The Witcher 3: Wild Hunt)

En esta pieza me he dado cuenta que los HD 800 S tienen una mejor extensión hacia los subgraves que los PS1000e: en 0:25 la línea del bajo parece desaparecer en los Grado perdiendo mucha intensidad.

Todos los instrumentos parecen tener más “claridad” y “presencia” en los PS1000e, con una sensación más vívida de “estar presentes”. El dulcimer por ejemplo es más vibrante y con una sensación mayor de brillantez. El chelo está más destacado, su dinámica es más sinuosa y su timbre más atractivo.

Agudos más destacados en los PS1000e pero sin que resulten desagradables. Las gaitas en el 1:28 son contundentes y muy brillantes pero no me obligan a bajar el volumen. Tambien decir que destacan mucho sobre el resto de instrumentos mientras en los Sennheiser están más equilibradas.

El escenario es mucho más amplio en los Sennheiser, dando más la sensación de estar en un concierto frente a los PS1000e que me colocan en el podio del director de orquesta.

La dinámica es muy buena en ambos. Creo que el escenario más reducido de los Grado aporta la ilusión de mayor movimiento al tener los instrumentos más cerca, los Sennheiser con su sonido más alejado son un poco más comedidos.

Los instrumentos están mejor separados en los HD 800 S con mayor aire entre ellos, los PS1000e dan una presentación más cohesionada.

En cuanto a articulación me parecen mejores los HD 800 S. Por ejemplo fijándome en el tambor en 1:30 este suena mas redondo, con un sonido más “realista” y que en los PS1000e tiende a ser más difuminado.

R. Strauss – Also sprach Zarathustra Op. 30 – Prelude (Berliner Philharmoniker, Dudamel)

El pedal del órgano del comienzo es espectacular como suena en los HD 800 S, con cada oscilación perfectamente nítida y sintiéndose los distintos instrumentos. En los PS1000e este Do 1 (32 Hz) me suena algo más indefinido y con mucha menos energía.

En cuanto a balance orquestal me parecen mejores los HD 800 S. Es cierto que los PS1000e dan un sonido más “espectacular” pero a costa de cierto desequilibrio entre grupos instrumentales. Por ejemplo en 1:15 el viento metal parece estar demasiado por encima del resto e igual sucede a los chelos.

El escenario de los HD 800 S también me acerca más a lo que es una representación en vivo de este tipo de música, con una distancia buena con la orquesta pero un posicionamiento espléndido y llenando bien el escenario. Los PS1000e me meten más entre los músicos..

En cuanto a dinámica aquí me parece que la brillantez de los PS1000e juega un poco en su contra pues al tener un sonido tan próximo puede hacer que con elevaciones dinámicassuenen algo chillones como en el final de la pieza. En los HD 800 S hay más tolerancia a grandes contrastes dinámicos y en ningún momento me suenan desagradables.

Handel – Messiah, HWV 56 – And the glory of the Lord (Bach Collegium Japan, Suzuki)

Principalmente diferencias en escenario con mayor distancia ofrecida por los Sennheiser.

En frecuencias son muy distintos. Los PS1000e dan mayor preponderancia a los agudos con un timbre muy brillante y también a los medios que destacan las voces de forma importante mientras que los HD 800 S se sienten más equilibrados. En algunas ocasiones el brillo que los Grado dan a voces femeninas y violines es un poco extremo y por comparación se sienten algo sibilantes aunque no llega a ser muy molesto.

En cuestión de articulación creo que los Sennheiser se muestran más rápidos, por ejemplo en 1:30 las voces tienen más textura y detalle que en los PS1000e.

En cuestión de dinámica ambos se muestran muy generosos pero creo que los Grado dan mayor sensación de vivacidad y amplitud, como que cada pequeña variación dinámica se siente mejor.

Here and Heaven (The Goat Rodeo Sessions)

HD 800 S más correctos, PS1000e más divertidos.

Está claro que el sonido de los PS1000e es más brillante, más “claro” y exuberante. Algo llamativo es que el pizzicato de la viola da gamba en 0:13 está más destacado en los Grado pero se siente más detallado y refinado en los Sennheiser, algo parecido pasa con los rasgueos del banjo y violín.

Escenario más amplio en los HD 800 S con una mejor colocación de instrumentos en profundidad, el sonido se siente más 3D.

Las voces están más presentes en los Grado pero también son más chillonas, sibilantes y no tan nítidas, a esto contribuye su elevada dinámica y su escenario tan próximo. Es mejor escucharlo a un volumen medio para evitar fatigarse.

En los HD 800 S también hay algunos agudos que están resaltados y que pueden resultar molestos a volúmenes altos pero aun así están más contenidos que en los Grado y tienen un timbre diferente que se siente algo más “frío”.

Get Lucky (Daft Punk, Random Access Memories)

Bajos más juguetones y suntuosos en los Grado, la guitarra eléctrica está más destacada y tiene un timbre de lo más atractivo, los platillos están más resaltados que en los HD 800 S y las voces tienen más presencia.

En los HD 800 S hay una mayor distancia, un escenario más amplio, y un sentido mayor de equilibrio y tranquilidad. Los instrumentos no tienen ese sonido tan excitante.

En cuestión de articulación me parece que los Sennheiser son más exactos permitiendo por ejemplo seguir al bajo con más facilidad o sentir de forma más realista cómo vibran los platillos.

El sonido en los Grado está más cohesionado mientras que los Sennheiser meten más aire entre instrumentos.

En cuestión de disfrute es innegable que los PS1000e son más divertidos y hacen que me meta con mayor facilidad en la música, los HD 800 S son más secos en comparación.

Paper Moon (Booka Shade)

Bien, aquí es más evidente que los HD 800 S articulan mejor. Cada sonido se siente más perfilado, refinado y desde luego mejor articulado resaltando detalles finos de la vibración de cada uno y su apagado. Ayuda mucho la separación que meten entre distintos sonidos a que estos también estén mejor posicionados en profundidad, dando mayor sensación de tridimensionalidad sin esfuerzo.

Por contra los PS1000e tienen una sonoridad más contundente y de mayor pegada, con un sonido más grueso y mostrándose más dinámicos.

Los agudos están más destacados en los PS1000e dando una mayor sensación de “claridad” aun a costa de que algunos sonidos son demasiado chirriantes en comparación (o los de los HD 800 S demasiado apagados, depende del gusto de cada uno). En mi caso los PS1000e me dan cierta fatiga a volúmenes altos con este disco cosa que no me sucede con los HD 800 S.

Los HD 800 S se muestran más correctos y comedidos, los PS1000e más desatados y juguetones metiéndome en la música con mayor facilidad.

Gráficas FR

Las siguientes mediciones están realizadas con el miniDSP EARS y el Room EQ Wizard, no deben ser tomadas como medidas absolutas y han de valorarse con precaución. No se ha aplicado ninguna curva de compensación.

Grado PS1000e y Sennheiser HD 800 S FR (miniDSP EARS, RAW).jpg
Grado PS1000e (verde) y Sennheiser HD 800 S (rojo), no se ha aplicado ninguna curva de compensación.

La percepción subjetiva se ve corroborada con estas mediciones.

Respecto a los Sennheiser HD 800 S en los Grado PS1000e los graves empiezan a disminuir a partir de los 90 Hz y los subgraves están notablemente por debajo. No obstante los graves superiores (125 a 250 Hz) hasta casi los 300 Hz están destacados.

Esto es perfectamente audible. En obras para orquesta se nota cómo dependiendo de la altura a la que toquen chelos y contrabajos la relación entre ellos se va a alterar. En los Sennheiser ambos suelen tener el mismo nivel pero en los Grado los chelos suelen estar por encima de los contrabajos.

En frecuencias medias-altas (1-3 kHz) los Grado tienen mucha más energía. Precisamente esto explica por qué las voces se sienten tan presentes e impactantes y el brillo que le dan a todos los instrumentos. Al pasar a los Sennheiser estos se sienten velados a su lado por este mismo motivo.

Los agudos también están más destacados en los Grado explicando las mayores sibilancias (las eses tienen mucha energía en torno a los 5-6 kHz) que se perciben en comparación con los Sennheiser. Su pico en torno a los 8 kHz solo es ligeramente superior al de los HD 800 S pero puede explicar su sonoridad un tanto “aguda” y “afilada”.

Conclusiones

El confort es algo que cada vez valoro más. Una de las propiedades que más me gustan de unos auriculares es que desaparezcan de mi cabeza, olvidar que la música surge de algo pegado a mis orejas.

Grado PS1000e y HD 800 S_5.JPG

Lamentablemente los Grado PS1000e son muy pesados y el nulo acolchado de la diadema es algo que habría que resolver para hacerlos tolerablemente cómodos. El que atándole calcetines mejore el confort no me sirve de consuelo, a estos precios creo que debe ser la empresa la que piense por el usuario y no al revés. Tampoco ayuda mucho el que se anuncien como circumaurales pero la copa acabe descansando parcialmente sobre las orejas.

Los Sennheiser me parecen unos auriculares mejor diseñados. Tienen el problema de que el acolchado de la diadema sigue siendo escaso pero por comparación son mucho más cómodos. Desde luego son unos circumaurales de verdad con un espacio enorme para las orejas resultando mucho más cómodos.

Grado PS1000e y HD 800 S_4.JPG

Pero vayamos al sonido, ¿Qué ocurre con él?

Pues que tenemos dos auriculares que son radicalmente diferentes y eso hay que tenerlo en cuenta puesto que hablar de mejor o peor va a ser muy complicado, más bien hay que pensar en lo que estamos buscando a nivel sonoro.

En esta comparativa me he encontrado con algo muy particular, y es que independientemente del orden en que pasase de unos a otros los primeros auriculares me sonaban “bien” y los segundos “mal”. Así, si me quedaba con los Grado un rato los Sennheiser me parecían terriblemente sosos, pero si pasaba de los Sennheiser a los Grado estos últimos me parecían de coloración muy artificial y cansados de escuchar.

Y es que cuando dos auriculares suenan de un modo tan diferente me lleva un tiempo acostumbrarme al sonido de uno. Una vez conseguido empiezo a disfrutar enormemente porque estamos hablando de auriculares de mucho nivel; lo que produce extrañeza es el pasar inmediatamente de un sonido a otro que apenas tiene nada que ver.

La solución que he encontrado es tomármelo con calma. Si indistintamente ambos “suenan mal” y depende del punto de partida está claro que también podría entenderse como que ambos “suenan bien”; o más bien que ambos “suenan diferentes”.

 

Yendo al grano, los PS1000e son unos auriculares formidables en cuanto a inmersión se refieren, de estos que te meten en la música y te piden una escucha no analítica. De hecho son tan especiales en ese sentido que me cuesta mucho estudiarlos y escrutar su sonido porque me quedo embobado escuchando.

Así no me ha sido extraño encontrarlos fascinantes y adictivos por ese motivo. Su afinación en U con esos graves superiores tan destacados y las voces muy presentes es algo que engancha y me pide escuchar mis piezas favoritas con ellos. Canciones que creía conocer se presentan de repente con un punto de vista nuevo y muy vivo, y he de reconocer que son de los pocos auriculares donde casi siempre me han producido una respuesta emocional.

Por contra los HD 800 S son algo bastante distinto y se acercan más al lado analítico. No es que no sean disfrutables, nada de eso, yo los disfruto continuamente un día tras otro pues son los que tengo en casa. Simplemente es que por comparación son más fríos y hacen que el disfrute dependa en mayor parte de factores externos a los auriculares. También reconozco que demandan menos mi atención: si quiero escucharlos con atención me ofrecen un mundo muy rico pero si quiero pasar de ellos y tenerlos de fondo no pasa nada. Eso sí, su nivel de inmersión no se parece en nada al de los Grado.

Ya hice un comentario similar en mi reseña de los PS1000e: colorean de tal modo la música que es como recorrer un paisaje con colores saturados disfrutando simplemente por el hecho de disfrutar, no importa que no sean lo más fieles a la realidad siempre que den una experiencia agradable e intensa. Hay muchas veces que lo que apetece es que la música nos arrebate de nuestra cotidianidad y sin duda eso lo consiguen.

Pero no hay pros sin contras, la coloración que tienen resalta tanto los medios superiores y los agudos que muchas veces he acabado cansado y auditivamente fatigado de su sonoridad.

Los HD 800 S me parecen mucho más fieles a la fuente sonora pues me recuerdan más a mi propia experiencia escuchando música en directo: hay veces en que vas a un concierto y la música te emociona porque estás receptivo, en el estado anímico adecuado, y otras veces puede resultarte más indiferente. Con los Grado es extraño que alguna vez quede indiferente y eso me resulta extraño.

Los HD 800 S sacrifican esta “excitación” para resultar mucho más equilibrados dando una escucha más relajada. Los graves tienen mucha mejor extensión hacia los subgraves, los medios no se sienten destacados en ningún momento y únicamente el pico que tienen en los agudos puede dar alguna sorpresa aunque por comparación con los Grado esto queda muy mitigado.

En cuanto al cuerpo del sonido, en los Grado PS1000e este es gordito y con mayor pegada mientras que en los Sennheiser HD 800 S es más fino.

El escenario es muchísimo más amplio en los Sennheiser que en los Grado, como si estuviéramos en una séptima y primera fila respectivamente. Por supuesto esto es figurado porque lo que en realidad ocurre es que el sonido está más o menos alejado de nosotros. Esto afecta y mucho a cómo de excitante parece la música puesto que si los HD 800 S nos dan un punto de vista más alejado, más relajado, los PS1000e son lo contrario.

En cuestión de dinámica los Grado PS1000e son muy espectaculares. La verdad es que resaltan de tal manera cada fraseo que resultan unos auriculares muy expresivos y en grandes contrastes dinámicos es tremendo como consiguen dar esa sensación de incremento de energía. Los Sennheiser HD 800 S a su lado son más comedidos, igualmente expresivos pero por comparación se sienten más “fríos”.

En cuanto a posicionamiento ambos son muy buenos. Únicamente destacaría que los Sennheiser se muestran más refinados en los momentos de dar diferentes capas de profundidad produciendo mayor sensación de tridimensionalidad.

A nivel de articulación también los HD 800 S me parecen más acertados con su sonido más rápido y preciso. No es que la diferencia sea noche y día pero en los pasajes de notas rápidas se sienten más nítidos, la vocalización de los cantantes es más rica en detalles y texturas y los sonidos electrónicos son más rápidos y mejor definidos.

 

Para finalizar yo creo que lo fundamental es saber qué buscamos en unos auriculares y nuestra tolerancia a ciertos grados de incomodidad: si tuviera que elegir entre los Grado PS1000e y los Sennheiser HD 800 S me colocaría en una posición muy complicada pues querría tener ambos por su sonoridad. Pero queda el tema del confort

En un mundo ideal donde Grado resolviera esos problemas de comodidad creo que tendría un ejemplar de los PS1000e junto a mis HD 800 S. Lamentablemente esos inconvenientes existen y para mí es algo determinante por lo que seguiré con mis Sennheiser y con toda la pena he de dejar pasar los Grado.

 

Para aquellos interesados pueden consultar detalles sobre ambos así como el precio de los PS1000e y HD 800 S en Novomusica.

Equipo usado

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