Review: Grado SR125e

Ruego leer mis criterios de evaluación. Esta es una opinión personal y en ningún modo pretende sustituir a una crítica profesional.

Índice:

  • Características generales
  • Primeras impresiones
  • Construcción y confort
  • Sonido y mediciones
  • Ejemplos musicales
  • Mi opinión
  • Equipo usado

Características generales

  • Tipo: Abierto dinámico
  • Almohadillas: Supraurales (S Cushion)
  • Impedancia: 32 Ohmios
  • Sensibilidad: 99,8 dB SPL/1 mW
  • Peso: 160 gramos sin cable, 260 gramos con cabl
  • Cable: Fijo
  • Precio: consultar en Amazon.es
  • Para más detalles técnicos consultar la página de Grado

Primeras impresiones

Me ha llamado mucho la atención que estos auriculares, pese a empezar a pertenecer por precio a la gama media, tengan una presentación tan pobre. Estoy hablando de que vienen en una caja de cartón (y es de esos cartones finos que como te descuides puedes desgarrar al abrirla, como de hecho ocurrió) encajados en un foam gris de lo más feo.

Grado SR125e_02
El interior de la caja. Arriba a la izquierda se puede ver el desperfecto al abrirla.

Grado SR125e_05

Los auriculares han venido con los cables retorcidos en un ángulo bastante extremo según salen de las copas para poder enroscar el cable en la parte central. Dudo que esto sea lo mejor para unos cables.

Pero sin duda lo peor es que ese mismo embalaje únicamente sirve para el transporte pues luego es casi imposible volver a guardarlos y que la caja cierre.

Grado SR125e_08

Construcción y confort

En cuanto a construcción y materiales me cuesta pensar en unos auriculares con relación materiales/precio tan desproporcionada.

De plástico y piel sintética no destacan por ofrecer nada especial en ese sentido. Las copas son de plástico, pero de un plástico que se siente barato y que al golpearlo con las uñas emite un sonido que parece más propio de unos auriculares que cuesten la décima parte. Recuerdo haberme quejado de que mis Stax L700 son de plástico en su totalidad pero la realidad es que al menos se sienten de plástico “bueno”, flexible y resistente, y desde luego la prueba del tiempo la han pasado ya.

En cuanto a la diadema esta no presenta ningún tipo de acolchado. Al principio creí que no sería necesario puesto que son unos auriculares extremadamente ligeros pero no podía estar más equivocado.

Y es que estos Grado vienen de fábrica con una fuerza de agarre considerable que hace que se me claven en las orejas, cosa que siendo supraaurales es muy incómodo. Doblando un poco la diadema podemos disminuir esa presión pero a costa de que los auriculares descansan más sobre la diadema y esta, pese a que pesan poco, es molesta al cabo de un rato. Tocándola me he dado cuenta que la ausencia de acolchado es literal, nada, cero, únicamente piel sintética cubriendo una lámina metálica que le da forma.

(Nota: El peso del cable tira de los auriculares. Este es tan rígido y pesado que según donde tenga el amplificador puedo notar el tirón hacia mi derecha o izquierda.)

Otro problema derivado es que al disminuir la presión de las copas he notado como estos auriculares se mueven de la cabeza con extrema facilidad. Tumbarse con ellos puede suponer un problema si están demasiado sueltos.

El ajuste de altura es de los más rudimentarios que he visto nunca. Una simple barra metálica que pasa entre dos piezas plásticas pegadas entre sí. Supongo que si no ejerzo ninguna torsión no habrá problema pero me parece algo a tener en cuenta en cuanto a su duración puesto que por la fricción puede que con el uso pierdan su agarre.

Grado SR125e_12

Hay otro aspecto un poco desconcertante de estos auriculares y es su extremadamente pequeño ajuste en inclinación, prácticamente inservible. Si en la mayoría de auriculares estos pueden rotar de forma importante para adaptarse a distintas formas y tamaño de la cabeza, los SR125e son lo más parco que he visto y es algo a tener en cuenta pues sin duda tiene que ver con su forma de repartir el peso.

Tengo que hablar de la almohadillas de estos auriculares, hechas de un foam que se calienta de forma importante y que reposa directamente sobre mis orejas resultando incómodas a los pocos minutos. No tienen nada especial.

Grado SR125e_14

El cable que traen es fijo y, bajo mi punto de vista, absurdamente grueso, rígido y pesado. De todos los auriculares que tengo en casa sin duda es el menos flexible y no termina de colgar de forma natural.

Grado SR125e_18

Otro aspecto muy raro es que las copas pueden girar sobre si mismas con total libertad pudiendo retorcer el cable que sale de ellas. No entiendo la lógica detrás de este diseño pues en muchas ocasiones en que uno coge y deja los auriculares sobre la mesa estos acaban con cada copa retorcida de una manera distinta y tiene que andar desenrollando el cable.

Así pues, si los uso salidos de la caja me son incómodos porque aprietan y calientan las orejas, si abro un poco la diadema entonces se sienten muy sueltos y se me clavan en la cabeza gracias a su pesado cable y al nulo acolchado. Dándole algunas vueltas se llega a un punto intermedio de disconfort en el que uno se vuelve tolerante pero más me gustaría que simplemente se hubieran trabajado un acolchado mejor y fueran directamente cómodos.

Sonido y mediciones

Respuesta en frecuencia

Impresión subjetiva:

  • Graves: Ligeramente destacados
  • Medios: Correctos
  • Agudos: Muy destacados

Mediciones:

Las siguientes mediciones están realizadas con el miniDSP EARS y el Room EQ Wizard, no deben ser tomadas como medidas absolutas y han de valorarse con precaución.

Grado SR125e L, 5 mediciones (miniDSP EARS, RAW)
Grado SR125e, canal L con 5 mediciones en diferentes posiciones. A destacar que el mayor descenso en graves se produce al colocarlos hacia atrás.
Grado SR125e R, 5 mediciones (miniDSP EARS, RAW)
Grado SR125e, canal R con 5 mediciones donde sucede lo mismo que en la gráfica previa.
Grado SR125e L y R (miniDSP EARS, RAW)
Grado SR125e, buena concordancia entre ambos canales.
Grado SR125e FR (miniDSP EARS, RAW)
Grado SR125e, FR.
Grado SR125e 10 y 120 Ohm (miniDSP EARS, RAW)
Grado SR125e usando salidas de 10 (verde) y 120 ohmios (morado).

Escenario

Reducido. Pasa por nuestra cabeza entre ambas orejas.

Imaging (posicionamiento)

Bueno en horizontalidad. No destaca en tridimensionalidad.

Dinámica

Amplísima. Todos los movimientos dinámicos son generosos.

Rapidez/articulación

No destacable.

Aire y oscuridad del fondo (silencio)

Poco aire entre instrumentos.

Fondo blanquecino y ligeramente siseante.

Ejemplos musicales

Unbroken Road (Jeremy Soule, BSO Skyrim – The Elder Scrolls V)

Desde el primer momento me gusta la sensación de aventura, de frescura, que transmiten estos auriculares y son muy llamativos los movimientos dinámicos tan amplios que tiene incluso en los fraseos más pequeños.

La presentación general es de “claridad”, todo parece llevado a una presentación “cristalina”. Los agudos por tanto se notan más destacados que el resto, muy notable en los pasajes de trombón y violines donde a veces se comen las frecuencias medias. Los graves son juguetones, no muy definidos pero con buena pegada.

Con esta presentación esperaba mayor separación instrumental pero en 1:45 me cuesta un tanto seguir a cada instrumento por separado, es como si la sonoridad fuera “clara” pero el sonido no fuera tan nítido, como si tuviera una especie de halo. En esta pieza en concreto imagino que estuviera escuchando la orquesta a través de una niebla.

El posicionamiento me parece correcto, en 3:15 los coros están aceptablemente bien posicionados (aunque bastante lateralizados) y la orquesta bien distribuida pero no es capaz de llenar la parte central. En este pasaje concreto me da la impresión de que el escenario es un poco extraño conforme lo que estoy acostumbrado, con los sonidos más apelmazados hacia los lados y bastante metido “en medio de la orquesta”.

Fisherlied (The Klezmatics, Jewish with Horns)

Escuchar esta canción con los SR125e es una experiencia intensa.

Por un lado es de lo más excitante, como embarcarte en algo nuevo. Los sonidos ya conocidos son más vibrantes, su dinámica es amplia y pega bastante fuerte con lo que todo es más vivo.

Por el otro está el asunto de las sibilancias por sus frecuencias altas. El clarinete y violín son estridentes y obligan a bajar el volumen, chillones en muchas ocasiones. Las voces, sobre todo las masculinas, se sienten disminuidas, las voces femeninas destacan mucho más de lo esperado.

El bajo sigue siendo tan juguetón e interesante pero echo de menos algo más de nitidez.

El fondo no es silencioso sino bastante claro. Es como si todos los sonidos estuvieran rodeados de una especie de halo que los difumina un poco.

El escenario es muy reducido estando totalmente pegado a nosotros. El posicionamiento está bien pero en profundidad aportan muy poco.

Vivaldi – Concerto per flautino RV 443 – I. Allegro (The Academy of Ancient Music, Hogwood)

Agudos matadores en este concierto.

El flautino suena totalmente descompensado y chillón con respecto a la orquesta, no se puede escuchar a un volumen decente. Además el sonido no es nítido sino con un halo que hace que se difumine y pierda detalle.

No puedo hablar mucho del resto de la orquesta porque está casi totalmente tapada por el solista ya no solo por la grabación sino por la respuesta en frecuencia de los auriculares.

Cuando el solista no está presente el sonido es bastante agradable y atractivo (que no natural pero eso no quita que no me guste).

En cuestión de dinámica siempre sorprende lo rápida que es y cómo destaca hasta los fraseos más pequeños.

El fondo en este concierto es blanquecino y no silencioso como me gustaría escuchar.

Brahms – Concierto para piano nº2 en si bemol mayor, Op 83 – I. Allegro non troppo (Helene Grimaud, Wiener Philharmoniker, Andris Nelsons)

Pese a que el sonido no me parece natural sí que me resulta atractivo.

Por ejemplo al comienzo del concierto se siente viva, con un fraseo muy conseguido, y cuando entra el piano pese a que no es lo más detallado que he escuchado sí que su sonido empastado es bastante bonito.

El nivel de detalle es aceptable pero le cuesta articular correctamente pasajes como el pizzicato del 2:35 o el pasaje del piano en 16:00 mezclándose algo las notas entre sí.

El escenario es reducido y pasa por el centro de nuestra cabeza por lo que el piano se escucha más hacia el lado derecho que enfrente.

Hablando en general tengo la impresión de que son unos auriculares muy “musicales”, pues me han hecho del concierto pese a sus limitaciones una experiencia intensa y disfrutable.

Paper Moon (Booka Shade, Movements)

Cafetería de sonoridad “clara” aunque no muy definida.

Tímbricamente la presentación es muy diferente de la que estoy acostumbrado a escuchar. Por ejemplo en 0:38 los sonidos electrónicos que están enfrente y a los lados suenan un poco estridentes y faltos de profundidad, en ese sentido no logran transmitirme la tridimensionalidad que he escuchado con otros auriculares.

Eso no quita que no transmita disfrute, al contrario, durante toda la canción me ha tenido entre sorprendido por el cambio tímbrico y entusiasmado por lo vivaz y movida que suena.

De todos modos los agudos tienen tendencia a ser sibilantes y escucharlos a volúmenes elevados se traduce en cierta fatiga al poco tiempo. Es curioso que con estos auriculares tan dinámicos me pide el cuerpo darles caña al volumen pero no puedo porque es un poco agotador. Los graves me parece que tienen una extensión bastante buena pero cómo mejor los definiría es algo elevados y con una pegada intensa.

El posicionamiento es bueno pero he de tener cuidado de tenerlos bien colocados puesto que pequeños cambios en la posición afectan de forma notable dónde se presentan los sonidos. Por ejemplo hay sonidos que sé que están centrados (porque ya los he escuchado con otros auriculares) pero que pueden lateralizarse simplemente porque ambas copas no están correctamente colocadas.

En cuanto a nitidez no me parece que sean demasiado buenos. Por su presentación “cristalina” esperaría otra cosa pero en su lugar me encuentro con todos los sonidos envueltos en una especie de halo que los hace más indefinidos de lo que me gustaría.

Non-stop (Lin-Manuel Miranda, Hamilton)

Muy llamativo como en el principio la batería compite directamente con las voces con esos graves tan destacados. De hecho algo constante a lo largo de la canción es que las voces masculinas quedan un tanto constreñidas y disminuidas frente a sonidos más graves (bajo eléctrico o bombo) o más agudos (voces femeninas, sintetizador).

El escenario es reducido, pareciendo que estamos en medio de los músicos. Esto unido a su dinamismo, su buena pegada, hace que en todo momento esté prestándole atención y todo se sienta muy vivo.

No puedo dejar de lado la gran cantidad de sibilancias que presentan y que a volúmenes altos se traduce en fatiga.

Prestando atención me doy cuenta que estos auriculares posicionan de manera que el centro del escenario no queda delante sino en el centro de mi cabeza. Desde luego en profundidad no consiguen darme apenas tridimensionalidad.

Creo que algo que ocurre es que los sonidos están demasiado pegados entre sí, amalgamados, lo que unido a cierta indefinición produce que posicionar finamente en profundidad es complicado.

Get Lucky (Daft Punk, Random Access Memories)

Desde luego intensos.

La presentación es meternos en medio de los músicos lo que unido a su dinamismo hace que sientas un entusiasmo tremendo por lo que estás escuchando.

Los bajos están en mi opinión un poco resaltados, tienen buena pegada pero no destacan por su capacidad de articular con nitidez pues en muchos momentos cuesta seguirlo. Desde luego pese a no ser lo mejor sí que son muy divertidos.

Sus agudos son muy destacados lo que hace que todo tenga “claridad” y como mucho aire, no obstante esto también produce sibilancias y una descompensación evidente con sus medios. La transición medios-agudos es bastante abrupta y a veces desconcierta un tanto.

El escenario está pegado a nosotros y pasa de oreja a oreja en medio de la cabeza. Dentro del mismo el posicionamiento es bueno en horizontalidad pero no tanto en profundidad donde se echa de menos un sonido más definido y mejor separado.

La dinámica es tremenda, todo el rato está zarandeándote de un lado para otro.

Mi opinión

Mi audición de los SR125e me ha dejado con sentimientos encontrados que voy a ordenar antes de entrar en detalle.

Intensos, vibrantes, divertidos… pero también agotadores, está claro que estos auriculares apuestan por un sonido muy particular que no me ha dejado indiferente. Es como si al usarlos uno comprase una experiencia (¿quizás la experiencia Grado?) que se separa, y mucho, de todos los demás.

Ahora bien, el que esta experiencia sea para uno es algo que hay que meditar con calma y por varios motivos de peso.

Grado SR125e_03

Lo que tengo claro es que, en mi opinión, si es por materiales estos auriculares no valen lo que piden por muy hand made in Brooklyn que sean. Sería más comprensivo si fuera una empresa recién creada en la que andan escasos de dinero y experiencia pero dudo que sea el caso. Creo que en todo el tiempo que llevo haciendo reseñas no me he encontrado semejante discrepancia, pues por un lado tenemos un precio que entra casi en gama media y una elección de diseño y materiales que no me cuadran en absoluto, sobre todo de una empresa que lleva en el mercado tantísimo tiempo.

Bueno, o mejor sí que me cuadra. Observando toda la gama de auriculares Grado veo que directamente el diseño es idéntico o con escasísimas variaciones y lleva siendo así desde hace bastante tiempo. Imagino el ahorro que tiene que suponer no invertir un euro en ese sentido. Tampoco imagino qué otro motivo pueden tener para no atender a lo que muchos usuarios escriben en la red sobre los materiales, confort, el cable, las almohadillas… si hay gente quejándose igual habría que hacerles algo de caso.

El que no hayan hecho eco de este feedback es significativo. Me da la impresión que deben vender bien así o incluso que esta es su imagen de marca por lo que, ¿para qué cambiarla?

El problema principal es cuando estas elecciones afectan directamente a la escucha al no proporcionar un confort apropiado. En mi reseña de los Stax L700 señalé que para ese precio bien podrían ofrecer algo más en cuanto a materiales o accesorios, pero también escribí que los auriculares son tremendamente cómodos y al poco te olvidas que los llevas puestos. Con estos Grado SR125e no he llegado a ese punto en ningún momento y es una lástima porque a nivel sonoro me parecen muy interesantes.

En mi opinión el disfrute de la música es una suma de muchos factores. Uno de los principales es la sonoridad del equipo pero hay otros que no se quedan muy por detrás como es el confort, (su capacidad de que olvidemos que los estamos llevando puestos) o nuestro propio estado de ánimo.

En esta reseña me ha resultado casi imposible segregar el aspecto sonoro de la sensación de presión y calor en las orejas o de cómo la diadema descansa en la cabeza, cosas que contribuyen a distraer de la escucha y disminuir el disfrute. Es cierto que abriendo bien la diadema la presión sobre las orejas disminuye pero reduciendo la estabilidad de los auriculares, es como elegir el mal menor.

Grado SR125e_04

Ahora bien, ¿Cómo suenan?

Pues para aquellos capaces de tolerar lo escrito previamente se trata de unos auriculares con un sonido muy particular. Son de esos que colorean de tal modo la música que todo resulta mucho más vívido y destacado, a esto ayuda la pegada que tienen y lo dinámicos que resultan.

Buscando un símil en mi cabeza, lo que hacen los SR125e es coger la foto de un paisaje conocido y aumentar la saturación de algunos colores, darle mayor rango dinámico y listo. De repente una imagen que creíamos conocer se nos presenta de un modo completamente diferente y esto se traduce en una frescura que si bien puede ser “artificial” no deja de ser interesante, y en muchos casos se traduce en una respuesta emocional bastante intensa.

En mi análisis he llegado a la conclusión que esto se produce por varias razones. La primera son sus graves, que si bien no son de lo más detallado sí que tienen una buena pegada y resultan de lo más divertidos. Luego están sus agudos, claramente exagerados y que transmiten una sensación de “claridad” y cierta ligereza a toda la música. Por último es su capacidad de representar los movimientos dinámicos con gran viveza y amplitud y que, según el momento, puede oscilar entre excitante y francamente exagerada.

El resultado es de gran brillantez y expresión emocional, efecto que producen todo el rato y que no deja indiferente, pero también puede resultar en que me sienta “saturado”. Sin duda por su gran tendencia a las sibilancias, a resultar chillones (dinámica + agudos) y de ahí la fatiga auditiva.

Por poner un ejemplo práctico: estás escuchando tranquilamente una canción, deleitándome por su sonoridad, y un momento después una flauta te rompe los tímpanos por su timbre brillantísimo y obligándote a bajar el volumen. En mi caso este tipo de experiencia corta un poco el rollo.

Ahora bien, entrando en otro tipo de cuestiones, ¿Qué nos encontramos?

El nivel de detalle reconozco que es aceptable pero no destaca en ese sentido por lo que voy a describir a continuación.

Para empezar, gracias a sus agudos podremos escuchar pequeños ruiditos, respiración de los cantantes… de forma mucho más notoria que con otros auriculares, y también el ruido de fondo que según la grabación puede ser desde ligero a un claro siseo. También por este motivo, el fondo en vez de ser oscuro y dejar que los sonidos destaquen sobre él es blanquecino. Como consecuencia siento que hay una pérdida de nitidez pues todo sonido que se genera está rodeado de una especie de halo que hace que pierda definición.

Pero un aspecto que proporciona mucho detalle es la capacidad de articular con rapidez y ahí encuentro ciertas deficiencias pues en pasajes de notas rápidas en staccato tiende a mezclar unas con otras. Esto también afecta a la inteligibilidad de los textos cantados donde se pierden detalles de la articulación del habla.

Su capacidad dinámica ya he dicho que es elevada y es un punto que proporciona una sensación juguetona y excitante. Pero ojo, puede ser tan dramática la diferencia entre el pianissimo y el fortissimo que nos resulte desagradable, sobre todo cuando los agudos destaquen sobre el resto de frecuencias.

El escenario no me parece nada excepcional. Se trata de una presentación que tiende a meternos en medio de los músicos y que en vez de presentar los sonidos enfrente los encontramos en medio de nuestra cabeza.

En cuanto a posicionamiento he de reconocer que en horizontal es bastante correcto. Si le pedimos profundidad ya es otro asunto pues tienen mucha tendencia a presentar los sonidos muy cerca unos de otros, lo que unido a su falta de definición hace que no se sientan tridimensionales.

Grado SR125e_26

Emocionales pero incómodos, intensos pero fatigosos, no muy detallados pero divertidos, escenario reducido pero con un sonido vibrante… estos Grado SR125e está claro que con tantas contradicciones a sus espaldas no son para todo el mundo, o al menos no para mí.

No obstante entiendo el valor que tienen estos auriculares y por lo que puede haber tanta gente que está dispuesta a renunciar a cierto confort por ese sonido. Hay muchas veces en las que apetece simplemente meternos en un mundo donde la música nos mueva, nos sacuda y nos proporcione una respuesta emocional, un lugar donde evadirnos sin más.

Auriculares quizás más neutros hacen que la música sea más equilibrada pero también que nuestra respuesta emocional dependa más también de otros factores. Estos Grado es como si hicieran lo imposible porque vivieras la música, da igual que tengas un día bueno o uno malo, es lo que van a darte quieras o no. El que la experiencia pueda saturar quizás no tenga mucha importancia puesto que lo que importa es el rato disfrutado.

Por mi parte estoy intrigado y me gustaría escuchar más modelos de la gama superior. Si desde luego consiguieran articular mejor, dar un mejor detalle y posicionamiento, eliminar de algún modo algunos problemas de confort… pero manteniendo esa capacidad de sorprender, estaría dispuesto a considerar añadir alguno a mi colección simplemente por tener la posibilidad de vivir una experiencia diferente.

 

Si queréis leer otras reseñas así como su precio podéis visitar Amazon.es.

Y no olvidéis que en podéis seguir leyendo la comparativa que hice de estos auriculares con los Philips Fidelio X2/00.

 

Pros

  • Extremadamente divertidos, no dejan indiferente
  • Muy intensos, proporcionan una respuesta emocional sí o sí
  • Graves juguetones y con buena pegada
  • Extremadamente dinámicos

Contras

  • Agudos demasiado brillantes y sibilantes. Fatigosos
  • Transición medios-agudos exagerada, a veces los medios quedan perdidos entre graves y agudos
  • Escenario reducido
  • Articulación lenta que no proporciona mucho detalle
  • Materiales y accesorios no acordes con su precio
  • Confort escaso
  • Cable pesado y poco flexible

Equipo usado

1 comentario en “Review: Grado SR125e”

  1. It s possible to hear what anybody says within six feet of you, and they ll hear every note you listen to, too. Don t wear these on a bus; the Grados are supposed to be experienced at home, on your lonesome. Why? Because the sound is astonishingly good.

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